
Ayer se celebró por primera vez en Orense un concurso canino en el que podían participar todo tipo de perros sin distinción de razas.
El concurso, que duró unas dos horas, fue un éxito y se inscribieron unos 100 ejemplares. Se vieron, desde Podencos hasta Yorkshires, y el mayor objetivo fue la sensibilización ciudadana hacía el gran problema de abandono que sufren la mayoría de ciudades de nuestro país. Puede que la participación más significativa se hiciera de la protectora de Perros y Gatos de Orense.
Esta protectora hizo un llamamiento a la ciudad con la esperanza de encontrar dueño a los más de 600 perros que alberga. Su directora recordaba a los ciudadanos con un perro que acaba en un refugio suele tener detrás historias de maltratos, abandono, malnutrición… y que estos perros no deberían sufrir más, por lo que los adoptantes deben estar interesados en un compromiso serio y no en un regalo para Navidades.


