
Son contadas las ocasiones en las que nos cruzamos por la calle a una persona ciega y su perro guía. Por desgracia, no todo el mundo es consciente del importante trabajo que hacen estos perros ni de que una distracción puede resultar fatal.
Por ello, hoy hemos decidido publicar ciertas reglas básicas, facilitadas por la Fundación de perros guía de la ONCE, para que sepamos cómo actuar en estos casos:
No me des de comer ni me llames cuando estoy trabajando. Los silbidos me distraen.
Si quieres saludarme pregunta primero a la persona.
No dejes tu perro suelto cerca de mí. Intenta controlarle.
Para dar una indicación a mi dueño, no tires de la correa ni me agarres del arnés.
Recuerda que soy los ojos de una persona. No impidas mi paso a los establecimientos ni transportes. La ley me ampara.
No me tengas miedo. Ni soy agresivo ni transmito enfermedades.
Si cuando vas conduciendo ves que intento cruzar, ten precaución y para a una distancia suficiente para no asustarme.
Facilítame una ubicación cómoda en los transportes públicos.
Somos perros limpios. El pipí y las cacas siempre lejos de las aceras en los lugares adecuados.
Si estoy trabajando, vendiendo el cupón... ¡Cómprame uno... o dos!


