La Protectora de animales de Alicante comenzó, como las del resto de España, a recoger a más mascotas cuando la crisis económica azotó a nuestro país. Sin embargo, se da la singularidad de que ahora, también se está haciendo cargo de familias que han perdido su vivienda por embargos judiciales, y por lo tanto, no pueden hacerse cargo de sus perros. En la protectora se los cuidan hasta que sus amos pueden atenderlos.
Es una pena, pues de un día para otro, estos perros pasan del calor y el cariño de un hogar, a las jaulas de las protectoras de animales. Y gracias. Porque si no fuera por la labor que realizan estas asociaciones, ni siquiera podrían contar con esto.


