
"Justicia Animal", una organización que vela por los derechos y defensa de los animales, ha lanzado un comunicado en el que informa de la denuncia puesta por el hallazgo de un perro de caza ahorcado, colgando de un poste de alta tensión. Por la postura del perro, que tenía las patas traseras apoyadas al suelo, el animal debió sufrir "un horror antes de morir", pues según la organización aguantó durante horas hasta que las patas ya no podían soportar más el peso de su cuerpo.
Esta organización considera que el autor de los hechos, "un individuo cruel y sin escrúpulos, quiso que su perro muriera con el mayor sufrimiento posible".
Fueron unos particulares que paseaban por la zona quienes avisaron a la joven que suele recoger animales abandonados en el pueblo. A esta chica, según apunta "Justicia Animal", se le "encogió el corazón", ya que además había varias cuerdas más listas para ahorcar a otros perros, por lo que su autor estaba dispuesto a hacer lo propio otros animales.
Desgraciadamente, en muchos pueblos existen estos lugares, colgaderos "oficiales" donde ahorcan a los perros de caza que ya no sirven, que están enfermos o demasiado viejos para seguir siendo útiles. "Justicia Animal" recuerda que el Código Penal castiga este tipo de comportamientos con penas de hasta un año de cárcel.


