El gobierno Chino que está trabajando por mejorar la imagen de su país frente al resto del mundo ha decidido cancelar un festival que se celebra cada año, desde hace 600 años.
Este festival tiene lugar en la ciudad de Qianxi y cada año comienza con el sacrificio de cientos de perros, a los que luego se despelleja por las calles. El fuerte rechazo que semejante espectáculo provoca en la mayoría de la población, ha hecho que mucha gente se organice a través de internet y repudie públicamente esta costumbre.
El origen de este festival se remonta al comienzo de la dinastía Ming. Cuando las tropas de Zhu Yuanzhang, su fundador, sacrificó a todos los perros de la ciudad para poder tomarla en silencio y por sorpresa. Tras la conquista, se celebró un banquete en el que se sirvió carne de perro, tradición que continúa hasta hoy.
Con el paso del tiempo, el festival tal y cómo se hacía antaño se fue transformando hasta convertirse en una especie de feria de alimentación, en la que se sacrifica a los perros in situ para demostrar a los clientes potenciales que la carne es fresca.
Esta práctica provocó el rechazo de miles de personas al hacerse pública. La participación en Blogs locales expresando el descontento de la población llegó a ser de 12.000 personas.
Semejante rechazo de la opinión pública al acontecimiento hizo que el gobierno chino tomara cartas en el asunto y prohibiera el desagradable festival.


