
Según afirma The Sun, el jugador británico ha construido una lujosa perrera en su mansión de 5 millones de euros. En ella ha decidido instalar calefacción en el suelo por un valor de 12.000 euros para que sus tres perros pase un próximo invierno lo más confortable posible.
"Es costumbre situar este tipo de instalaciones en los caminos de entrada a las casas, para evitar resbalones cuando hay nieve o hielo. Ahora Wayne quiere que sus perros tengan lo mismo en su casita", afirma una de las fuentes citada por el diario británico.


