Hasta hace muy poco, no existían mascarillas de respiración asistida para perros. Solían emplearse máscaras para humanos o mascarillas para bebés, pero los resultados siempre fueron pobres y en la mayoría de los casos no ayudaban a los pacientes caninos.
Una empresa de vallas invisibles de EEUU, en Cedar Rapids, ha donado mascarillas para respiración asistida en perros al departamento de bomberos, y el invento ha resultado ser todo un éxito.
Este pasado fin de semana Draho, de 53 años, volvía a casa tranquilamente cuando se encontró una sorpresa muy desagradable: de su casa salía humo abundantemente y su mascota, un perro con el que lleva conviviendo varios años, estaba tumbado en el suelo, inconsciente y con evidentes signos de asfixia. Rápidamente llegaron los bomberos que se hicieron cargo de la situación y utilizaron las nuevas mascarillas en el perro, a quien consiguieron salvarle la vida.


