
Una Retriever joven, afectada por una rara enfermedad que le causó la pérdida del uso de sus extremidades, ha sanado de manera milagrosa gracias a la dedicación de sus dueños y a los cuidados de sus expertos veterinarios.
Florence contaba con tan sólo 18 meses cuando entró en estado de letargo y le comenzó a subir la fiebre, que no respondía al uso de antibióticos. Según la enfermedad de Florence empeoraba, se le fueron hacienda toda una serie de complicadas pruebas y escáneres hasta confirmar la más terrible sospecha: Florence padecía Polyradiculoneuritis. Esta enfermedad es parecida al Síndrome de Guillain Barré, que afecta a los humanos y del que no se conoce mucho. Se piensa que es un fallo del sistema inmunitario, mediante el cual éste comienza a atacar al sistema nervioso, confundiendo su estructura molecular con la de algunas bacterias.
En la mayoría de los casos en los que un perro es afectado por Polyradiculoneuritis el paciente no sobrevive debido a fallos respiratorios y, si lo hace, el tiempo de recuperación estimado es largo y necesita de la entera dedicación de los dueños hacía el perro. En este caso, Flo quedó totalmente inmóvil, hasta el punto de que la alimentación y la respiración tenían que ser asistidas.
Para los dueños de Flo, la situación fue descorazonadora, pero decidieron llevarla a casa en cuanto pudieron desconectarla de las máquinas y comenzó a respirar y a comer por sí misma. Su dueña durmió junto a ella durante dos meses, dándole la vuelta cada dos horas para evitar la aparición de heridas.
Poco a poco Flo se fue recuperando y gracias a las clases de hidroterapia y los masajes ha ido recuperando movilidad, hasta casi poder hacerlo todo ella sola.
Ahora ya puede ir sola de la casa al patio cuando hasta hace unas semanas no era capaz de levantarse sin ayuda. Todavía no puede saltar al interior del coche, pero todos estamos seguros de que muy pronto lo hará.


