Hay tantas mascotas adorables sin hogar que necesitan una oportunidad, que cuando vamos a una Sociedad protectora no sabemos cual elegir.
Por desgracia, la mayoría prefiere que los perros que adopta sean bonitos, y jóvenes y algunos perros no tienen siquiera una oportunidad. Aquellos que son más viejos, que no tienen un manto bonito, o que tienen alguna lesión o incluso alguna mutilación no saldrán nunca de las perreras.
Los perros que viven en una perrera son aquellos que si pudieran hablar podrían contar mil historias, no son perros rotos, ni son perros asociales, son perros que han tenido la mala suerte de no dar con un humano responsable. Y en la mayoría de los casos, cuanto más triste ha sido su vida, más dispuestos están a recibir amor y a darlo sin condiciones.
Mucha gente no quiere adoptar un perro porque cree que será problemático. Piensan que si el perro ha sido abandonado de algún modo tiene la culpa él. No hay más que mirar a nuestro alrededor y ver como nuestros compañeros de especie tratan a muchos perros para darnos cuenta de la falsedad de este argumento.
Otro argumento muy utilizado es la lástima que sienten cuando van a la perrera, casi todo el mundo prefiere mirar a otro lado antes que rescatar a un perro o saber las penas por las que habrá pasado. Pero si somos un poco valientes, veremos que la satisfacción de poder ayudar a los demás es mayor que la pena que nos ocasiona.
En definitiva, un perro de una perrera y especialmente aquellos perros que no son tan bonitos, tienen tanta necesidad de amor como cualquier otro perro y en la mayoría de las ocasiones ni siquiera nos planteamos su adopción.
En Xalcan esta semana intentaremos atraer la atención de todas esas personas que buscan una mascota, para que se planteen adoptar a un perro menos favorecido, y así ayudar a que todos seamos un poco más felices!


