
Joe Tumilson, Navy SEAL , fue uno de los 30 americanos caídos en Afganistán el pasado 6 de Agosto, cuando un lanzagranadas alcanzó el helicóptero Chinook en el que viajaba. A su funeral en Iowa asistieron 1500 personas entre amigos, familiares y otros conciudadanos, y su perro.
El Retriever de Labrador era una parte tan importante de la vida de Tumilson que sus amigos se referían a él como a "su hijo".
Cuando el mejor amigo de Tumilson, Scott Nichols, se acercó ataúd para decir unas palabras, el perro ( Hawkeye) le siguió, y se tumbó junto al ataúd y comenzó a llorar. Allí permaneció negándose a abandonar a su compañero.
La foto la tomó Lisa, la prima de Tumilson, para aquellos familiares que no podían ver la escena. Más tarde la colgó en Facebook, junto con unas palabras de alabanza a su primo.


