
Al parecer, el condominio en el que vivía en Nueva York, emitía quejas constantes y sometía a Santino a una enorme presión a causa de Rocco, su Pit Bull.
Santino de 47 años, se vio obligado a sacrificar a su perro el mismo día en el que cumplió 47 años y al parecer no pudo soportar el dolor ni el sentimiento de culpabilidad. En una nota de suicidio Santino declaraba "Hoy he traicionado a mi mejor amigo y le he sacrificado. Rocco confiaba en mí y le fallé, no se lo merecía"
Santino, nacido en Brooklyn adoptó a Rocco en un refugio hace algunos años. El mismo había sido criado en un orfanato y pasó por varias casas de acogida. Las referencias a su perro en su página de Facebook eran numerosas, y afirmaba continuamente que él no rescató a su perro, sino que su perro le rescató a él. En 2010 el edificio en el que vivía anuncio nuevas regulaciones entre las que se prohibía a los Pit Bull. La prohibición no se aplicaba a los Pit Bull que ya vivían allí, pero amigos y vecinos dicen que Santino comenzó a ser acosado por la dirección del edificio.
Algunos vecinos comenzaron a quejarse de que el perro "podría ladrar", no se le permitía utilizar el ascensor principal ni quedarse solo en casa. El acoso a Santino era continuo y cayó en una depresión que estaba afectando al comportamiento de Rocco.
Al final cedió a la presión y puso fin a la vida de su amigo, pero no pudo soportarlo por mucho tiempo. Regaló sus cosas entre los vecinos que tenía perros entre lágrimas y ese mismo día se suicidó.


