Un hombre de 66 años y vecino de Alcoletge, en la provincia catalana de Lérida, ha sido condenado a 6 meses de prisión por matar a su propio perro de forma muy cruel, demostrando no tener escrúpulos, los mismos que puede tener una bestia. Los hechos ocurrieron el 4 de diciembre de 2008.
El caso es que no sólo se le ocurrió matar a su mascota, sino que para hacerlo, ató al perro a la parte trasera del coche y recorrió 700 metros. Cuando el animal estaba agonizando, lo abandonó junto a un puente de una autovía.
El acusado no ingresará en la cárcel si paga una multa de 2.160 euros al no contar con antecedentes penales, una muestra más de la eficacia de la justicia española. El sufrimiento a un ser vivo, la agonizante muerte que se le provocó, sólo cuesta en España 2.000 €. Y para que nos avergoncemos más de nuestros jueces, la multa la podrá pagar de forma fraccionada.
No obstante, el juez le advirtió que si deja de pagar una sola mensualidad ingresará automáticamente en prisión.
Lydia Argilés, responsable de una protectora de animales de Lérida resaltó también la poca dureza de la ley, pidiendo que los maltratadores de animales vayan directamente a la cárcel y no tengan la opción de eludirla mediante el pago de una multa ridícula. "Lo que hizo es de una crueldad extrema y no comprendo cómo puedo aguantar los gritos de dolor del perro", declaró ésta.


