
La Universidad canadiense de Alberta, ha realizado una investigación con la colaboración de la profesora Lori Friesen y dos perros, llamados Tango y Sparky, conocidos ahora por "perros literarios".
Los perros y la profesora ayudan a los niños de cursos más básicos a leer y a escribir. Se trata de una investigación canadiense que sostiene que la presencia canina estimula la lectura en los alumnos.
La investigación se realizó en base a rondas de lectura y escritura que se realizaban en una escuela de Canadá, donde la profesora Lori Friesen y sus dos perros hacían que los estudiantes leyeran cuentos y libros seleccionados por ellos mismos y por la docente. Además, trabajaban en la escritura.
Según Friesen, los grupos de trabajo bajaron el temor de los niños al momento de leer en voz alta. Además, la profesora utilizaba imágenes y pistas para proporcionar contexto a la historia que se leía.
De esta forma, Friesen ayudó a los alumnos a aprender nuevas palabras. Con esta técnica, los estudiantes trataron de ayudar a los perros a entender las nuevas palabras ya que ellos los veían como sus "amigos", cuya presencia alentó a los alumnos a pararse con seguridad y leer en voz alta.
"No estamos haciendo terapia con los niños", dijo Friesen. "La alfabetización animal asistida es sobre cómo los estudiantes experimentan el aprendizaje de la lectura en un ambiente seguro, efectivo, positivo, significativo y entretenido".
Según la Friesen, los primeros años de enseñanza son un periodo crucial para que los alumnos se convertirse en buenos lectores para toda su vida o simplemente detesten leer. Sin embargo, "los perros en la sala de clase se convierten en un catalizador importante en la motivación de los niños al momento de aprender", según la profesora.
"Una tercera parte de los alumnos comenzó a leer o a escribir con sus perros en casa, incluso cuando no tenían tareas, elegían sus tiempos libres para hacerlo", señaló.


