
Un hombre llamado Jerry Douthheat tenía una infección en el dedo y se negaba a que se la tratasen, a pesar de la insistencia de su esposa. De acuerdo a un reportaje de una cadena televisiva local, esta infección ponía en serio riesgo su vida.
Después de una borrachera en donde Jerry tomó 6 cervezas y varias "margaritas", cayó profundamente dormido. Acto seguido su perro, llamado "Kiko" se comió el dedo infectado mientras su dueño "dormía la mona". Con esta acción, la mascota salvó la vida de su dueño.
"No fue un ataque agresivo. El perro simplemente se comió la infección, así que salvó mi vida", declaró el dueño, mientras que la esposa del afortunado hombre, quien en el hospital recibió un diagnóstico de Diabetes, opinó que "el animal tal vez pensó que el dedo no era parte del cuerpo de Jerry".


