Como enseñar a mi perro a que no salte
A no ser que se le de una orden, un perro nunca debería saltar encima de un humano. Si un perro salta encima de ti, significa que no te respeta. Incluso esos perros pequeñitos tan monos, carecen de respeto si se dedican a saltar sobre alguien.
Cuando un perro salta sobre un humano no le está saludando, sino que está imponiendo al humano lo que quiere hacer en ese momento, jugar, por ejemplo. Es una manera de expresar lo que quiere.

El problema que esto conlleva es que un perro que tiene permitido saltar sobre cualquiera puede hacerlo también sobre un niño, un anciano o alguna persona enferma. Puede tirar a alguien al suelo y también puede arañar a la persona sobre la que salta.
La manera de enseñar a tu perro a que no salte es hacerlo desde pequeños, desde el día uno de vuestra vida en común. Piensa, que todo lo que no quieras que haga de mayor lo tendrá que aprender de pequeñito, aunque sea muy mono y no pueda hacer daño a nadie. A los perros les gusta la coherencia: si una cosa no está permitida y él lo entiende así, no la hará, pero hay que ser persistentes y dejárselo saber cada vez que lo haga. No vale unas veces sí y otras veces no.
Otro punto muy importante es la paciencia: hay perros que tardan más en aprender que otros, y la clave del aprendizaje es la repetición: no podemos pretender que nuestro perro aprenda a no saltar una vez le hayamos dado el comando un par de veces. A algunos perros les llevará días o semanas dejar de hacerlo.
Otra regla de oro: si un perro no tiene permitido saltar, no puede hacerlo a nadie. No habrá excepciones, no vale a algunas personas si y a otras personas no. Por eso, todos los miembros de tu familia deben hacerle saber que no está permitido y la educación del perro deberá hacerse de modo conjunto. Tú como dueño deberás encargarte de que todos cumplan con esto, incluso aquellos a los que no les importe que el perro salte encima de ellos.
Para un perro, el espacio y el equilibrio son muy importantes. Si das un paso hacía detrás para quitarte de la trayectoria de un perro que salta, seguirá saltando. En su cabeza, están ganando terreno. Lo que debes hacer cuando salte es dirigirte hacía él. Imagina que estás dentro de una esfera y no quieres que nada ni nadie entre en esa esfera. Cuando un perro salte, echa tu cuerpo hacía él, los hombros por delante. Si se choca contigo y cae, no te alarmes, no le pasará nada pero asociará la experiencia negativa al salto, aunque la idea no es esa, sino ocupar su espacio y que se desequilibre, lo cual no le gustará.
Recuerda, la idea es mantener tu espacio. Cuando te eches hacía delante inclínate hacía uno de los lados ligeramente, para que el perro choque contigo de lado, y no frontalmente.
Si repites esto suficientes veces, el perro aprenderá que no le gusta y dejará de hacerlo.
