¿Es "no" la palabra menos útil del mundo canino?
No! Non! Nein! No importa en qué idioma lo digamos, todos los que tenemos perro lo decimos mucho. Y ellos ni siquiera saben bien qué significa. Lo único que entienden es que lo dices cuando no estás feliz. Y cuando no estás feliz, ellos no están felices. Y cuando tu perro no está feliz es más difícil de adiestrar. Entonces, ¿por qué empeñarte en usarla?
Lingüísticamente, podrías discutir que la palabra "no" es totalmente apropiada para resaltar comportamientos inadecuados, pero lo que se nos escapa a veces, es que cuando decimos No, no sólo decimos una palabra, nuestro lenguaje corporal cambia por completo, y cuando tratamos con criaturas tan perceptivas como un perro, esta actitud será recordada y rechazada.
Entonces ¿Cómo podemos esquivar esta palabra?
Refuerzo positivo:
Esta es la alternativa más popular. Esencialmente, el refuerzo positivo confía en que el educador premie los buenos comportamientos e ignore los malos. Es más decir lo que se ha de hacer que decir lo que no se ha de hacer. La sesión de adiestramiento debe ser relajante y agradable, para que el perro la disfrute. La palabra "no" puede crear frustración, simplemente por el modo de decirla.
Motivación
Una pequeña dosis de frustración mientras se aprende, puede alentar al animal a intentar con más empeño, sin embargo, grandes dosis de frustración son contraproducentes ya que harán que el perro se vuelva gruñón e irritable y no quiera hacer sus tareas. La manera de motivarlo es que sepa que si hace su tarea de modo correcto recibirá una recompensa, y solo debe cambiar un poco su comportamiento.
No pierdas el tiempo:
Muchos perros han aprendido que la palabra no puede ser ignorada, sobre todo si se dice constantemente.
Imagínate que estás enseñando a tu perro a echarse. Le das la orden, pero el perro en lugar de echarse se sienta. Si le repites "no" cada vez que lo haga mal, al final estaréis todos frustrados, ya que el perro no sabrá qué hace mal ¿le estás diciendo que no debe sentarse, quizá? Lo mejor es tratar de que el perro entienda desde el principio qué se le pide. Puedes buscar una palabra y acompañarla con un movimiento de manos. Trata de ser paciente y recompénsale cuando lo haga bien. Si se equivoca, trata de que lo entienda claramente.
¿Qué es lo que él no sabe?
Hay expertos que mantienen que el perro necesita saber qué es lo que está haciendo mal. Muchos otros creen sin embargo que es más que suficiente hacerle saber qué es lo que hace bien. Muchos dicen que la palabra "no" dicha de modo suave será ignorada, y si se grita el perro podrá creer que está en problemas, lo que dependiendo de su personalidad puede terminar en falta de interés total por aprender.
Elige qué merece la pena
Si realmente te encuentras en una situación en la que debes decir la palabra "no" asegúrate muchísimo de estar en una situación en la que puedas hacerla valer y cumplir tu voluntad. Decir "no" y que no vaya acompañado de ninguna acción es inútil. Si tu perro va a hacer algo que no te gusta pero que sabes que no puedes impedir, es mejor no decir nada. Siempre que le digas no debe saber que detrás vendrá alguna acción.
Lo mejor es decirle "no" sólo en algunas situaciones en las que veas muy claramente que está debatiendo entre hacer algo y no hacerlo. Puedes decirle no y luego premiarle, para que vea que ha actuado de modo correcto.
Hay adiestradores que comienzan las sesiones de entrenamiento enseñando al perro correctamente su nombre. Durante una semana no hacen otra cosa que llamar al perro por su nombre, y acto seguido se le da una recompensa. Al final de la semana, el perro se volverá cada vez que escuche su nombre, lo asociará a algo bueno. Una vez hayamos llegado a este punto, lo mejor es decir el nombre del perro y luego explicarle qué se espera que haga.
Por ejemplo, si nuestro perro está disponiéndose a perseguir a una ardilla, diremos. Toby, déjalo". La idea más importante es que el perro aprenda qué está permitido hacer, qué acciones serán recompensadas. "No" es una palabra abstracta que no comprenderá en todas las situaciones, y que se puede utilizar para señalar que no se desea que se hagan cosas muy distintas.