Tratar con un perro revoltoso
Voy a ser honesta. Como adiestradora, no hay nada que me guste más en el mundo que un perro travieso. Adiestrar a perros de trabajo obedientes y dispuestos a hacer lo que se les exige es gratificante, pero el verdadero reto está en aquellos perros que son ruidosos y desobedientes, aquellos que tiran de la correa y son como una estampida. Pero una cosa no quita la otra: un perro hiperactivo en casa puede ser un problema y por ello hoy os doy unos consejos para controlar esta situación:
Estimulación mental: es muy importante para cualquier perro, pero para algunos perros es un factor determinante, que hará que vivan una vida plena y feliz o que acaben con la salud del sueño. Si optas por una raza que necesita tanta estimulación mental como física, asegúrate de que realmente puedes proveerla. Si lo que te apetece es una raza tranquila a la que acariciar no te compres un Border collie, un Springer Spaniel, un Pastor Alemán o un labrador, por ejemplo...
Autocrítica: los problemas de comportamiento canino no siempre son culpa del perro. Educar a un perro puede ser bastante difícil y sobre todo perros que viven en el seno de una familia pueden recibir mensajes totalmente contradictorios de cada miembro de la familia. A veces incluso pueden recibir mensajes contradictorios de un solo miembro de la familia.
Ellos son capaces de sentir nuestras emociones y si eres una persona nerviosa o estresada por lo general lo transmitirás a tu perro y harás que él también esté intranquilo.
Piensa que debes aprender a comunicarte con tu perro en su mismo idioma: a veces un perro revoltoso no sabe qué se exige de él y debido a su hiperactividad tardará más tiempo en aprender que un perro tranquilo y centrado en lo que le enseñas.
¿Tiene tu perro realmente un problema de comportamiento? Como ocurre con las personas, a veces hay perros que son más difíciles y otros más fáciles de tratar, y los que les rodeamos hemos podido hacer todo lo humanamente posible que esté en nuestras manos sin que haya resultado. En estos casos lo mejor es tratar con un profesional ya que puede que no esté en tu mano solucionar sus problemas de comportamiento y para alguien que entienda al perro puede ser mucho más fácil.
Los requerimientos físicos, nutricionales y mentales del perro están directamente relacionados con el modo en el que se comportan. Perros con mucha energía tienden a tener metabolismos rápidos, lo que implica que pueden tener algunos problemas de estómago, cambios de humor... Es absolutamente esencial si tienes un perro con mucha energía que sepas como canalizar esa energía de modo positivo.
Debes aprender a leer las etiquetas de los alimentos para perros, por ejemplo. Un perro con mucha energía no debe tomar nada que le estimule. Aprender a llevar este aspecto de la vida de tu perro os ayudará a los dos a ser más felices.
Y mucho, mucho ejercicio es indispensable para que esa energía que le sobra la queme mientras le esté permitido y no en casa.