Alergias alimentarias
¿En qué consisten?
Al igual que las personas los perros también pueden sufrir reacciones alérgicas a ciertos alimentos o a ciertos aditivos. La fuentes de proteínas con las que se alimentan, como el pollo o la ternera, son los alérgenos más comunes. Hay perros que también sufren reacciones alérgicas a ciertos granos, como el arroz. Otros alimentos que comúnmente producen reacciones son el maíz y la soja. Podrás comprobar que casi todos los tipos de pienso disponibles tienen estos ingredientes.
Las alergias se desarrollan a una edad temprana, cuando cuenta con un año de vida, aproximadamente, aunque pueden desarrollarse también cuando son adultos.
¿Cómo la identifico?
Los síntomas incluyen vómitos, diarreas, flatulencias, picor cutáneo, mala calidad del manto, piel inflamada, infecciones en los oídos, mal olor en la piel. Los síntomas gastrointestinales (vómitos y diarreas) se manifiestan en un 25% de los casos.
Al contrario que en otros casos de alergias estacionales, las alergias alimenticias no empeoran ni mejoran según la época del año.
Las causas con por el momento desconocidas.
¿Cómo se diagnostican?
La única manera es hacer pruebas con la comida. Los métodos utilizados para diagnosticar otras alergias, como los análisis de sangre o los intradérmicos, no son precisos.
¿Cómo se trata?
El método más fiable por el momento es el de prueba-error. Tendrás que cambiar la dieta que tu perro ha llevado hasta ahora y tratar de identificar qué es aquello a lo que tiene alergia. Esto deberá hacerse bajo la supervisión de un veterinario y debe ser él el que te indique que alimentos son los que tu perro podrá tomar.
La manera más usual es comenzar dándole comidas que tengan un solo ingrediente, para así identificar rápidamente qué es lo que le da alergia y qué no le da alergia. Las comidas hipoalergénicas también son una solución. Si quieres probar comidas con ingredientes limitados puedes darle una comida que contenga un tipo de carbohidrato y un tipo de proteína. La proteína debe ser una proteína nueva, es decir, que tu perro no haya probado hasta ahora, quizá pescado o pato, por poner algún ejemplo.
Cada vez hay más marcas de pienso que tienen productos para la intolerancia alimentaria. Anteriormente estos tipos de pienso sólo podían adquirirse con receta del veterinario, y en algunos países de Latinoamérica aún es así. Por suerte, en la mayoría de establecimientos puedes encontrar una variedad decente de productos pensados para perros alérgicos.
El problema de las pruebas con alimentos es que son eso, pruebas en el sentido estricto de la palabra. Tu veterinario puede hacer suposiciones de lo que cree que pasa pero no puede estar seguro al 100%, al menos al principio. Una vez le cambies la dieta debes seguirla al menos durante 12 ó 14 semanas para poder sacar conclusiones positivas. Durante este tiempo es importantísimo que tu perro no coma nada que se salga de la dieta, ni un snack, juguete, medicamento.... Las pruebas no serán precisas si tu perro ingiere otras cosas aparte de su dieta. Si al final del periodo de prueba los síntomas han remitido totalmente, el veterinario puede que te aconseje seguir con esa dieta, sino habrá que buscar otro grupo de alimentos.
Esta dieta será de por vida y debes tener mucho cuidado y ser muy cauteloso, ya que los antihistamínicos habituales no funcionan con estas alergias.