Conocer cómo aprenden los cachorros nos ayudará mucho para saber relacionarnos con él al mismo tiempo que le aportamos conductas importantes. Debemos de utilizar 2 herramientas clave: la paciencia y la repetición de nuestras acciones. Los perros, aprenden mediante la repetición, y para repetir una y otro vez, es lógico vamos a tener que tener siempre un poco de paciencia.
Los cachorros y los perros de cualquier edad, asocian un hecho con una consecuencia. Para poner un ejemplo real, cuando coger la correa para darle un paseo a tu perro, el perro la oye. Es por ello que, cuando mueves un poco la correa, tu cachorro se vuelve loco de alegría.
Tu cachorro también aprenderá si le hacer comprender cuando acierta y cuando falla. Premiando y castigando en el momento oportuno aceleras su educación. Por ejemplo, si tu cachorro por casualidad abre el armario de los zapatos y destroza tus zapatos nuevos, lo tienes que castigar inmediatamente. Así, asociará la acción que acaba de realizar con un castigo, por lo que para no ser castigado, no volverá a hacerlo.
Claro que es muy importante que sepamos hacer cada paso de forma correcta. El premio a nuestro cachorro es muy fácil, bastará con algo de comida para perros, caricias, halagos... En cuanto al castigo, un tirón de correo o un "no" de forma autoritaria (no gritando) es un castigo entendible y eficaz para todas las situaciones negativas que tendrán lugar a lo largo de la vida de nuestro perro. Se van a suceder multitud de nuevas situaciones en los años que estemos junto a nuestro perro, y tiene que tener claro que "no" es que no debe hacer lo que esté haciendo. Nunca recurriremos a castigos físicos, así como collares eléctricos, de castigo, etc. pueden producir inseguridad y otros problemas de conducta.
Insistimos: tanto el castigo como el premio lo debes aplicar justo después de la determinada acción.
Hay que tener en cuenta que cada cachorro, debido mayormente a su raza, es diferente y corresponde de forma diferente a su dueño. Debido a ello, hay que ser flexible y modificar estas normas para aplicarlas a cada caso en concreto. Pero ten presente que los premios son más eficaces que los castigos a la hora de educar a tu cachorro.
