Las estrategias para adiestrar a un cachorro son bastante variadas pero hay ciertas pautas generales que es importante tener claras:
Debes ser coherente y paciente. Imagínate al cachorro como un bebé: tendrás que enseñarle las cosas muchas veces hasta que llegue a comprenderlas y necesitará tu apoyo y cariño para hacerlo todo bien. No se puede pretender que nuestro cachorro aprenda las reglas de comportamiento humano automáticamente, por ejemplo, ¿crees que un perro entiende por qué no puede hacer pis en el suelo del salón? ¿por qué no pueden estar mordidas las patas de una mesa? Los cachorros no nacen con estos conocimientos, son reglas de la sociedad humana, pero sí podemos enseñarles a seguir unas pautas para que convivamos en armonía.
Por eso, debemos tratarle igual que a un bebé, ya que ellos perciben nuestras expresiones de frustración, disgusto y enfado, pero no las comprenden. Es muy importante ser pacientes y repetir todo muchas veces, en lugar de gritar y pegarles, con lo que sólo conseguiremos asustarles y podemos fomentar comportamientos agresivos.
Hay aspectos esenciales que nunca debes permitir, desde el primer día el perro debe saber que comportamientos como morder a un humano, no están permitidos, ni siquiera jugando. Si tu cachorro te muerde, deja de jugar automáticamente con él e ignóralo. Esta es la manera en la que los cachorros se enseñan ciertos comportamientos básicos unos a otros, y si tu cachorro no los ha aprendido debes enseñárselos.
Para "ir al baño" debes tener en cuenta una cosa: si llegas a una habitación y el perro ya ha hecho sus necesidades, regañarle o castigarle no te servirá de nada. Pasados unos segundos, el cachorro no es capaz de asociar tu regañina al acto que ha cometido, es decir, si cuando entras el perro ya ha terminado, no entenderá por qué adoptas esta actitud y probablemente la relacionará a la apertura de la puerta, si cuando entraste estaba cerrada, o a cualquier otro acto parecido. De este modo conseguirás no sólo que se asuste cada vez que entras en una habitación, sino que además no modificará su comportamiento, pues no sabrá qué ha hecho mal. Con paciencia, debes llevarle a la calle o al sitio donde esté permitido que haga sus necesidades cada vez que comience a hacerlas. Tras varias veces, él comprenderá que no debe hacer pis dentro de casa.
Otro truco, es llevarle directamente al lugar designado cuando se despierte, después de comer, antes de dormir.... Piensa que los cachorros suelen tener necesidades más frecuentemente que un perro adulto.
Muy importante: está preparado para recompensar cualquier comportamiento que quieras que repita, bien con expresiones orales de cariño, bien con un "bocadito" para animarle.
Gritar y castigar al cachorro físicamente es contraproducente y sólo conseguirás asustarle y en algunos casos, que desarrolle comportamientos negativos.
No seas blando: recuerda que la educación del cachorro es primordial, ya que compartiréis muchos años juntos y cuánto mejor educado esté, más posibilidades de éxito tendrá vuestra relación, por lo tanto no permitas travesuras que son graciosas cuando es pequeñito, pero que dejan de hacer gracia tras un tiempo de convivencia o cuando el perro es adulto.
Es una buena idea apuntarse a un curso de adiestramiento, si nunca has tenido un perro. Si no sabes cómo hacerlo, hay profesionales que podrán orientarte en la educación de tu perro para que aprenda a ser un perro bien educado desde el primer día.
