Directorio Canino
Veterinario online
Comprar perro
Adiestradores
Guarderia canina
Directorio Canino
Hacer las necesidades fuera de casa, ¿cómo enseñar a tu perro?

Uno de los primeros problemas del nuevo dueño de un cachorro de perro es enseñarle al peque a que haga sus necesidades fuera en la calle. Un cachorro de 8 semanas de edad puede - según su tamaño y según el individuo - controlar los esfínteres entre 1 y 2 horas. Un perro de tamaño pequeño, como por ejemplo, un Yorkshire Terrier, a lo mejor al principio ni siquiera aguantará una hora, sino solamente media hora. De lo contrario, es posible que un perro de tamaño grande con 8 semanas ya aguantará unas 2 horas. Con cada mes de edad se puede alargar el tiempo paso a paso. Cuando el perro tiene  6 meses debería ser capaz de aguantar entre 4 y 6 horas. (Todos los datos son solamente orientativos.)


Inhibición congénita
Un perro nace con una inhibición para no hacer sus necesidades en el mismo lugar donde come, donde duerme, donde juega. En cuanto los cachorritos abren los ojos y oídos se alejan de su cuna donde nacieron para hacer sus necesidades.

Desgraciadamente, hoy en día muchos perros no tienen la elección, porque ciertos "criadores de perro", y también tiendas que venden animales los encierran durante 24 horas en un espacio reducido, en jaulas pequeñitas, donde tienen que hacer su vida: comer, dormir, jugar, hacer las necesidades, - todo en el mismo sitio-. Esa situación lleva a que el perro pierda su natural inhibición. Se acostumbran a ciertas superficies y situaciones para hacer las necesidades. Cuanto más tiempo un perro pasa viviendo en un lugar tan reducido, más se habrá acostumbrado a esa situación.

Entonces el nuevo dueño tendrá bastantes problemas para desacostumbrarlo. Ese perro puede mostrar el típico comportamiento de aguantar durante el paseo,  y, justamente cuando vuelve a casa hace pis y caca dentro.


La tarea del nuevo dueño
A lo mejor tu nuevo cachorro de perro ya hizo las experiencias arriba mencionadas y perdió su inhibición congénita. Tu tarea será ahora, enseñarle al cachorro, donde en el futuro debe hacer sus necesidades, para que el peque no se acostumbre a lugares dentro de casa, ni a superficies, ni a sitios, como por ejemplo, las alfombras. Como ya expliqué, el peque no puede controlar los esfínteres, por lo tanto no puede aprender por sí solo, donde tú quieras que haga sus necesidades. Por eso, lo ideal sería que cojas unos días de vacaciones, para poder llevarlo hacia fuera más o menos cada 2 horas. ¡La mejor manera de educarlo es la prevención!

Como regla se puede decir que un cachorro tiene necesidad después de haber dormido, después de haber comido y cuando está jugando. Por término medio son 8 veces al día. En verano, cuando por el calor beben más, tienen también más necesidad de pis. Durante la noche toda la digestión trabaja más despacio. Por eso no tienes que sacar a tu perro tantas veces. Muchos cachorros de 8 semanas de edad aguantan desde las 12 de la noche hasta las 6 o 7 de la mañana.

De gran utilidad (para diferentes cosas) es un transportín colocado al lado de tu cama. (Antes de encerrarlo allí, acostúmbralo de forma positiva, con premios, al transportín). El peque puede pasar la noche allí dentro. Si tiene necesidad, probablemente empezaría a llorar para salir (si el transportín no es demasiado grande, y no habrá perdido ya la inhibición natural). Así te enteras y lo puedes sacar.

Te recomiendo que te apuntes cada día exactamente las horas cuando hizo pis y caca, y cuando comió. De esa manera controlas mejor a qué hora te toca otra vez sacarlo. Poco a poco, de semana a semana, puedes alargar el tiempo entre paseo y paseo.

No compres pienso barato en el supermercado. Hay piensos que contienen demasiada fibra, lo que significa que el perro más veces al día hace caca y además las cantidades son más grandes.


"Accidentes" en casa
Ningún perro aprende hacer sus necesidades sin "accidentes"en casa.

Si tu perro ya tiene un(os) sitio(s) preferido(s) en casa donde hace pis o caca (suelen preferir alfombras), pues entonces límpialo con vinagre o con un producto biodegradable. Evita productos que contienen amoniaco, porque el amónico también es una sustancia de la orina. Es decir, que aunque a nuestras narices el sitio nos parece limpio, para la nariz de tu perro sigue oliendo a pis. Y no hay nada más atractivo para mear, que el olor a pis.


Corregir comportamiento
Si ya pasó un „accidente", por favor, olvídate de todas esas „recetas" antiguas, tan conocidas, como por ejemplo, llevarlo al sitio y reñirlo allí en presencia de su pís y/o caca, ni le metas la nariz dentro, ni lo pegues etc. ¡Olvídate de castigos, cuando el "accidente" ya pasó! ¡Límpialo y en el futuro sea más atento!

Un perro puede asociar una consecuencia (positiva o negativa) solo con lo que está haciendo, y no con lo que ya ha hecho. Es decir, tú tienes que estar atento para pillarlo en el acto. (Pero, claro, para eso tienes que estar presente). Entonces, le dices con voz seria ¡NO!, lo levantas y en brazos lo llevas fuera. Allí esperas hasta que haga sus necesidades. Y mientras que está haciendo pis o caca le felicitas con voz amable y le das un pequeño premio justamente cuando acaba.

En casa vale la prevención: Obsérvalo bien para actuar cuando está a punto de hacer algo: Las primeras señales son: olfatear intensivamente el suelo, andar más rápido con la nariz en el suelo, dando vueltas alrededor de sí mismo.

Depende de ti como de rápido tu perro aprenderá a hacer sus necesidades en la calle. Por supuesto, en la calle tienes que recoger la caca. Todos queremos aceras limpias.


Angela Rohloff
Canangi Dogschool Barcelona                                      

Ver Adiestradores

Centro comercial canino
Nuevos artículos
Loading
Regístrate
¿Quieres recibir nuestro boletín?
Escribe tu e-mail
ok
Escribe el código de seguridad
Enviar