Una vez que has decidido tener un perro, tienes varias posibilidades para adquirirlo, como por ejemplo en una de las miles de protectoras de animales, o, si te has decidido por una cierta raza por su carácter, busca un criador responsable.
Si tu perro es un cachorro, debes tener en cuenta las siguientes consideraciones:
¿Cojo uno o dos cachorros? 
A veces la gente tiene la idea de que es bueno adoptar a dos cachorros a la vez porque así ya desde el principio se tienen mutuamente para jugar. ¡No lo recomiendo! (A no ser que seas una persona con mucha experiencia con perros.) Claro que los dos se lo pasarían bien. El lazo entre ellos sería muy fuerte, porque hablan la misma lengua. Pero, justamente esto impide que los cachorros desarrollen un apego fuerte contigo. Se bastan mutuamente.
Si te decides a coger a dos cachorros a la vez tendrás más del doble de trabajo. Los has de separar para pasar tiempo, para jugar y para entrenar a cada de ellos por separado. El andar con correa, por ejemplo, solamente lo pueden aprender, si los sacas uno por uno. Esto significa, que pasarás el doble del tiempo en la calle. Si les quieres enseñar las órdenes básicas, por ejemplo que se sienten, los has de separar también, porque uno no se puede concentrar, mientras que el otro está jugando, corriendo, comiendo un hueso, etc. Si no desarrollan un apego fuerte contigo, en el futuro tendrás un problema en los paseos. Los dos juntos se sienten más fuertes y se alejan mucho de ti, es decir, que no se dejan controlar y no te harán caso al llamarlos.
Indudablemente dos perros se lo pasan bien juntos. Pero, recomiendo, que esperes hasta que el primero ya tenga una buena base de obediencia para adquirir un segundo cachorro. Puedes esperar hasta que tu primer perro tenga uno o dos años. Entonces la educación del segundo perro resultará más fácil, porque el segundo copiará el buen comportamiento del otro, (si está educado). En caso de un primer perro no educado el segundo copiaría el mal comportamiento.
Para que tu cachorro tenga contacto con otros cachorros y/o perros, para aprender a comunicarse bien con perros, llévalo a una escuela canina donde ofrecen grupos de cachorros.
Preparativos en casa
Antes de que llegue el cachorro, debes preparar la casa: necesitarás una o dos camas y/o un trasportín. Una de las camas debería ir en la zona de la casa donde pasas la mayor parte del día. La otra, si es posible, colócala en el dormitorio. Dormir juntos en la misma habitación refuerza el lazo entre persona y perro. ¡Una manada duerme junta! Además, el peque no se sentirá tan solo, y por lo tanto no desarrollará miedos. El trasportín es muy útil en la habitación, porque el cachorro se siente muy acogido allí dentro, y, además te ayudará en el entrenamiento para controlar sus necesidades. Si el cachorro es de un criador responsable, habrá desarrollado el instinto que le inhibe de hacer sus necesidades en la misma zona donde duerme, come, juega.... Pasando la noche en su trasportín, lo más seguro es que llore si necesita hacer pis, en lugar de hacerlo allí mismo. En cuanto lo oigas debes llevarle al sitio dónde permitas que lo haga, ya sea en la calle o dónde tú dispongas. Así aprenderá más rápido a controlar sus esfínteres en casa y hacer sus necesidades fuera de las zonas prohibidas. El trasportín te servirá también para transportar al cachorro en el coche.
Artículos que comprar
Otras cosas que necesitas comprar son la comida para cachorros (que sea la misma marca que usaba el criador), varios juguetes aptos para perros y huesos de piel para masticar. También son buenas las cuerdas para masticar, porque sirven para que juegues tú junto con el cachorro y además, masticando, ayudan en la limpieza bucal.
Necesitarás un collar o un arnés y una correa (que no sea extensible, porque con esas correas el perro aprende desde pequeñito a tirar de la correa). Hace falta un bol para el agua y uno para la comida, y un cepillo adecuado para el tipo de pelo que tiene tu perro.
Tienes que tomar medidas de seguridad en la casa porque los cachorros tienden a morder todo lo que encuentran. No debe de tener acceso a cables, productos de limpieza, juguetes de niños, plantas de interior, zapatos, etc., es decir, guarda todo lo que es peligroso para un cachorro y lo que para ti tiene valor. Obstruye el acceso a las escaleras.
Masticar
Masticar es una necesidad básica de un cachorro. Es tranquilizante, al igual que un chupete lo es para un bebé. Dándole suficientes cosas aptas para masticar, previenes que él mismo se las busque, y no nos guste su elección, como por ejemplo, tus zapatos. Por cierto, no le des unos zapatos viejos, que están para tirar, porque el perro no sabe distinguir luego entre zapatos viejos y un par de zapatos nuevos de Jimmy Choo.
Reglas
Piensa, con toda la familia, en las reglas para la convivencia con el perro. ¿Qué le quieres permitir? ¿Qué le quieres prohibir? ¿Qué límites ponerle? Es siempre más fácil de poner todo en buen camino desde el principio, en vez de luego, al perro adulto, corregirle un comportamiento no deseado. P.e., saltar encima de las personas. Puede ser que no moleste al principio o incluso hace gracia mientras que el perro es un cachorro. Pero si te salta un perro de 50 kg, o, un perro que acaba de revolcarse en un charco de barro, estoy segura de que ya no lo encontrarás tan divertido.
Seguro
Infórmate si el seguro de tu casa incluye accidentes provocados por perros. Si no, deberías contratar un seguro para perros. De todos modos tendrás que contratar un seguro especialmente para perros, si te has decidido por un perro de una de las razas consideradas potencialmente peligrosas (Dobermann, Rottweiler, Pitbull Terrier, Staffordshire Terrier, American Staffordshire Terrier, Fila Brasileiro, Dogo Argentino, Tosa Inu, Akita Inu). Un perro fácilmente puede provocar un accidente, no sólo mordiendo, sino también andando suelto, sin el dueño; una imprudencia, que todavía se puede observar. Por cierto, perros tienen que ir acompañados por una persona adulta. Si un niño pasea con el perro, te arriesgas a una multa, y si encima se produce un accidente, el seguro no va a cubrir los gastos.
Veterinario
Ya existen seguros para perros para cubrir los gastos veterinarios. Deberías haber visitado, ya de antemano, a un veterinario en tu barrio, para que te explique qué revisiones y vacunas son necesarias. Allí normalmente puedes comprar el pienso y todos los otros productos necesarios (collares anti-pulgas, productos anti-garrapatas, y anti-mosquitos, productos para desparasitar, etc.).
Al día siguiente después de haber llegado a casa, deberías llevar al cachorro a tu veterinario para presentarlo y para un primer chequeo de salud. Además debería controlar las vacunas que ya están puestas.

Recoger al cachorro
Es recomendable recoger al cachorro personalmente. ¿No sabes cuál de los cachorros de la camada deberías escoger? Para orientarte: El cachorro debería comportarse abiertamente, curioso, jugar con sus hermanos, acercarse sin miedo a las personas. ¡No debe tener menos que 8 semanas! ¿Cuándo fue la última desparasitación? ¿Qué vacunas le han puesto ya? ¡Controla la libreta de vacunas! Debería estar vacunado por lo menos una vez contra Parvovirosis, Leptospirosis, Moquillo, Hepatitis, Tos de perrera. Una vacuna contra la Rabia toca a partir de 6 meses de edad. A partir de 3 meses de edad es obligatorio ponerle al animal un chip de identificación. Pero un criador responsable ya lo habrá puesto. Controla tú mismo también el culete, las orejas, los ojos, la nariz del cachorro. No debería haber rasgos de secreciones. Como último, echa un vistazo a la boca. ¿Cómo están los dientes? ¿Cierra bien la boca?
Tareas
A partir de ahora tendrás muchas tareas alrededor del nuevo miembro de la familia. Tienes que preocuparte de su socialización. El cachorro tiene que acostumbrarse de forma positiva a todos los estímulos ambientales que en el futuro formarán parte de su vida: personas diferentes, perros diferentes, otros animales que se puedan cruzar en su camino, ruidos, superficies, miles de objetos extraños, olores, ... La socialización tiene que pasar durante la fase de cachorro. Es decir, durante los primeros 4 ó 5 meses de vida. Un criador responsable ya ha empezado con la socialización y te dará consejos.
Asimismo tienes que ocuparte de su educación, que empieza el primer día que el cachorro entra en tu vida y acaba cuando se muere el animal. Las órdenes básicas son parte de la enseñanza; pero la educación significa, enseñar al animal las reglas de la convivencia en la familia y en la sociedad, hacerle conocer los límites. Deberías informarte sobre la manera en que los perros aprenden, cómo se comunican, cómo lo puedes educar de forma correcta y entendible para el perro. Ya ves, el cachorro ha de aprender mucho, pero tú aún más.
Deberías llevarlo a un grupo de cachorros, que ayuda en socializar al perrito. Si es un entrenador bueno, te va a explicar todo lo que tienes que saber alrededor de la socialización, de la educación, de la enseñanza, y de mucho más.
Es aconsejable, que te tomes libre durante los primeros días que el cachorro está en tu casa. Establecer un lazo entre persona y perro, transmitirle al animal las reglas, enseñarle hacer sus necesidades en la calle, etc., son cosas que exigen la presencia del dueño.
Lazo y confianza
Tras haber llegado a casa, en primer lugar, toca establecer el lazo. El perrito tiene que desarrollar confianza en ti, los dos tenéis que conoceros. Hay que darle de comer, jugar con él, acurrucarse con él en brazos, acariciarlo, son cosas importantes para el desarrollo del lazo entre tu perro y tú. Todo el aprendizaje tiene que ocurrir de forma lúdica. El perrito tiene que estar motivado y con ganas de aprender. Premia el comportamiento deseado con premios comestibles, con un juguete, un juego, una caricia. Nunca practiques algo con él más de 5 minutos continuos.
Paseos
Cuidado también con la duración de los paseos. Por norma se dice que un cachorro no debe andar más que 10 minutos seguidos por mes de vida. Es decir, un cachorro de 3 meses no debe andar más que 30 minutos seguidos. Cumple esa regla a raja tabla sobre todo en perros de razas grandes. Si no, se puede hacer mucho daño en las articulaciones y huesos del pequeño.
Los próximos años
Piensa, que ahora, durante la fase de cachorro, estás creando el fundamento para los próximos 15 años de vuestra vida común.
Angela Rohloff
Canangi dogschool Barcelona
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