


Utilidad:
El Rhodesian Ridgeback es un perro utilizado todavía como perro de caza en muchas partes del mundo, pero también es muy apreciado como perro de guarda y compañía.
Carácter y temperamento:
El Rhodesian Ridgeback es noble, majestuoso e inteligente.
Es un perro de gran carácter por lo que debemos ser estrictos en su educación desde cachorro, unas clases de obediencia básica siempre nos pueden ayudar.
Son muy cariñosos con su familia, aunque serán perros de un solo amo al que escogerán ellos mismos. Defenderán y protegerán a su familia en caso de peligro. Son reservados con los extraños.
Medidas:
Altura:
- Machos: desde 63 cm hasta 69 cm
- Hembras: desde 61 cm hasta 66 cm
Peso:
- Machos: 36,5 Kg
- Hembras: 32 Kg
Actividad del Rhodesian Ridgeback:
Son perros grandes que necesitan ejercicio. Si vive en ciudad los paseos y las salidas al campo deben combinarse y si vive en un chalet con un gran jardín no bastará con dejarlo ahí, sino que habrá que salir y jugar con él.
También les encanta dar largas siestas tumbados a los pies del amo y adoran estar al lado de la chimenea en los fríos días de invierno.
Salud y Cuidados:
Gozan de muy buena salud. Son más resistentes a las picaduras de insectos aunque no son inmunes, por lo que en zonas de Leishmania se recomienda tomar las medidas oportunas.
Al ser perros de gran tamaño hay que vigilar la displasia de caderas y codos, aunque no es una raza propensa a ello.
La enfermedad conocida en la raza es el Dermoid Sinus (es un defecto congénito). Éste se detecta al nacer o con pocas semanas de vida, para ello los criadores deben prestar gran atención.
Su pelo es corto por lo que es fácil mantenerlo limpio. En las épocas de muda se puede cepillar para favorecer la caída del pelo muerto.
Desprenden muy poco olor corporal.
En zonas de frío se deben cuidar las orejas pues las puntas pueden agrietarse y sangrar. Al Rhodesian Ridgeback no le gusta el frío ni la lluvia.
Aspectos peculiares de la raza:
Su cresta en la espalda, debe ser claramente visible, ésta debe aparecer entre los hombros y llegar hasta la grupa. Debe tener dos remolinos o coronas opuestas simétricamente. Las coronas no deben situarse más abajo de 1/3 de la longitud total de la cresta.
No suelen ladrar, pero si lo hacen es por algún buen motivo.
Algunos ejemplares pueden llegar a ser muy tozudos.
Esperanza de vida:
12-14 años
Historia:
Los orígenes del Rhodesian Ridgeback se encuentran en el Sur de África, en la tribu de los Khoi-Khoi, de costumbres ganaderas, construían cercados para proteger su ganado por las noches. También utilizaban a sus perros para proteger el poblado de leones y leopardos que merodeaban por los alrededores, siendo los que poseían una cresta en la espalda los que destacaban en esta tarea. Debido a esta gran aptitud para la caza y a su gran valentía y coraje, estos perros crestados recibían tratos especiales de los Khoi-Khoi. Estos perros también podían realizar labores de pastoreo, rastreo, así como también ser unos grandes defensores de su tierra y familia. Estos rasgos hicieron de estos perros el bien más valioso que los Khoi-Khoi pudieran tener.
Los primeros hombres en avistar perros crestados fueron los portugueses, que desembarcaron en lo que hoy conocemos como Ciudad del Cabo, Sud África, en 1487.
En 1648 llegaron los holandeses y establecieran los primeros asentamientos europeos en Sud África, construyendo granjas y ciudades cercanas a Ciudad del Cabo. Los Boers (europeos) utilizaron a los Khoi-Khoi como trabajadores. Muchos de los perros traídos por los europeos murieron por enfermedades de la zona o por los numerosos peligros de la sabana.
Esto hizo que los europeos necesitaran de un perro más resistente a las enfermedades locales y a la vida salvaje. Así pues los perros traídos por los holandeses, de razas como por ejemplo Bloodhound, Mastiff, Dogo, Pointer, Greyhound, Terrier, se cruzaron con los perros de los Khoi-Khoi, donde muchos de estos cruces heredaron las características de los perros Khoi-Khoi, incluyendo así la cresta.
El hombre más famoso relacionado con los primeros días de los Rhodesian Ridgeback , fue el reverendo Charles Helm, que estableció la Misión de Hope Fountain en 1875 en el nacimiento del río Umzigwana (Zimbabwe). Helm trajo consigo dos hembras, del tipo greyhound, llamadas Powder y Lorna.
Un famoso cazador y aventurero, Cornelius Von Rooyen, fue uno de los múltiples visitantes de la misión. Von Rooyen quedó impresionado con los perros de Helm y por eso hizo criar algunos de sus perros con las hembras de Helm. Al realizar este cruce aparecieron cachorros con cresta en la espalda. Estos perros son el origen de la raza que hoy en día conocemos como Rhodesian Ridgeback.
Von Rooyen continuó criando y seleccionando sus perros de caza basándose en la presencia de la cresta, puesto que eran los que poseían coraje, valentía, resistencia y una superior habilidad en la caza. Para crear su perro ideal, se basó en el cruce de 8 razas europeas y los Khoi-khoi.
Francis Richard Barnes, afincado en Bulawayo (Zimbabwe) y criador con el afijo Eskdale, en 1922, reunió a un grupo de criadores y propietarios de perros crestados y después de una gran discusión decidieron como debía ser el estándar del Rhodesian Ridgeback.
Pero no fue hasta 1924, que el Rhodesian Ridgeback Club fuera oficialmente reconocido por el South African Kennel Union y en Septiembre de 1925 se inscribieron los primeros perros Rhodesian Ridgeback.
Información cedida por Vanessa Moyano, del afijo
Molema Mua Rôo
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