


Funcionalidad
Son muchas las cualidades que reúne un Dogo Argentino, es un perro noble, a veces de carácter indoblegable. Cumplen funciones diversas; desde la compañía pasando por ser férreo guardián como para las tareas de campo y de caza mayor.
Carácter y temperamento del Dogo Argentino
El carácter se debe ir moldeando desde sus primeros días de vida, es que aprende todo muy rápido tanto lo bueno como lo malo, entonces es responsabilidad del amo el desarrollo del carácter de su Dogo Argentino. Es un perro muy impulsivo capaz de estar dormido y de repente saltar como un rayo ante un agente externo, necesita mucha atención y actividad física para mantener su equilibrio psicológico.
Antes de adquirir un cachorros piénsalo bien si tendrás el tiempo y la dedicación necesaria que tu perro va a necesitar durante toda su vida y sobre todo si su perro es macho.
Medidas
Con respecto a las medidas, aclarar que el Dogo Argentino es una raza todavía en evolución debido a que tiene apenas unos 50 años de ser reconocida como tal, y es que otras razas superan ampliamente ese tiempo. El creador redactó un estándar en su momento con ciertas medidas, que quizás fueron mal interpretadas por sucesivos criadores luego, y esto lo digo porque el estándar original y sus medidas fueron modificados.
Estándar original:
Altura: de 60 a 65 cm de altura en la cruz.
Peso: de 40 a 45 kg.
Estándar actual:
Altura: de 62 a 68 cm de altura en la cruz.
Peso: proporcional en relación a su altura.
Es que esto ha creado polémica durante muchos años entre los criadores.
Es más importante el desarrollo armónico de sus partes, y que tu perro por más grandote o chiquito que se vea con respecto de otros Dogos, no deje de ser tal en su aspecto general (tipicidad).
Por ejemplo, no es lo mismo una gran cabeza, que una cabeza grande. No es lo mismo un gran perro, que un perro grandote.
Actividad
Actividad principal del Dogo Argentino: la caza mayor.
Actividades secundarias: guardia, compañía y si aprende desde pequeño puede servir para muchas tareas de campo por ejemplo en la ganadería.
Es un perro activo que necesita ejercicio para ser feliz en su día a día.
Salud y cuidados
Manteniendo por costumbre respetar las normas de vacunación, higiene y alimentación adecuada, son perros que no suelen enfermar.
Esperanza de vida
Son perros bastante longevos si los cuidamos como se merecen. El Dogo Argentino puede durar entre 10 y 14 años.
Aspectos peculiares de la raza
Muy fuertes, pareciendo pesados a pesar de ser muy atléticos, muy musculados de pelo corto, apretado, liso y blanco. Piel muy gruesa y rústica, en algunos casos la piel es toda blanca y en otros casos la piel es casi toda negra, como si fueran muchos lunares superpuestos. Su cabeza muy típica de hocico fuerte, grueso y del mismo largo que su cabeza con un ligero stop en la punta de la nariz. Cabeza con ciertas redondeces por tener sus músculos masticadores muy desarrollados y sus ojos muy separados entre si de una mirada única. Sus orejas altas siempre cortadas y erguidas con una papada de piel gruesa y laxa que visto de perfil da el aspecto de un suplemento colgante que trabaja como un collar de protección. Su boca muy amplia con dientes muy fuertes y desarrollados con arcadas dentarias muy marcadas. Mirando la cabeza de un Dogo de frente y desde arriba nos da la impresión de estar mirando un plato hondo. Sus ojos que van desde color claro hasta marrón oscuro casi negros y generalmente hundidos en su rostro protegidos por parpados gruesos le dan un aspecto y una mirada tan particular que por momentos te dan la impresión que todo lo comprendieran y otros momentos parecen que te quisieran matar. Algo a destacar son sus testículos grandes y muy colgantes desde jóvenes.
Historia del Dogo Argentino
Esta raza es originaria de la provincia de Córdoba, situada en la región mediterránea del territorio de la República Argentina.
Su creador fue el Dr. Antonio Nores Martínez, miembro de una tradicional familia de esa provincia y de profesión médico. Su pasión por los perros, tal vez por legado familiar, lo llevó, en el año 1928, a fijar las bases y un estándar para una nueva raza canina a la que denominó Dogo Argentino. Su trabajo partió del cruzamiento metódico entre varias razas puras con el « Viejo Perro de Pelea Cordobés », ejemplares estos de un gran poder y fortaleza, pero inestables psíquica y genéticamente, productos de un mestizaje de Mastines, Bulldogs y Bullterriers, y que eran muy conocidos y apreciados en esa época entre los fanáticos y encarnizados peleadores de perros, actividad común por ese entonces y donde se mezclaban todas las clases sociales. Tras una intensa y minuciosa selección y estudio de caracteres, en varias generaciones, logra su objetivo, formando la primera « familia ». En sus orígenes, fue considerado por muchos como un perro de lidia, pero el fervor por la caza del Dr. Nores Martínez hace que le dé participación en una de sus habituales partidas de « montería », donde quedan demostradas sus cualidades a esos fines, pasando a ser figuras principales en todas sus salidas. Así se convirtió rápidamente en un excelente « Perro de Montería ».
Esta misma metamorfosis lo lleva hoy, a través de los años, a ser un can versátil en sus funciones, puesto que ha demostrado ser un noble ejemplar de compañía y un fiel e infranqueable protector de lo que ama. Su fortaleza, tenacidad, olfato y bravura, lo hacen inigualable dentro de los canes de jauría para la caza de jabalíes, pecaríes, pumas y otras especies predadoras de la agricultura y la ganadería, que habitan las vastas y heterogéneas regiones del territorio argentino. Su armonía y su balance, la excelente musculatura, propia de un atleta, lo hacen el perro ideal para soportar largas travesías bajo climas muy diversos y, tras ellas, sostener un arduo combate con la presa perseguida.
El 21 de mayo de 1964, es reconocido como raza por la Federación Cinológica Argentina y por la Sociedad Rural Argentina, quienes abren su « Registro Genealógico », iniciando su inscripción.
Recién el 31 de julio de 1973, es aceptado por la Fédération Cynologique Internationale, como la primera y única raza argentina, gracias a la vehemente pasión y al inigualable trabajo y esfuerzo del Dr. Agustín Nores Martínez, hermano y continuador de la obra del creador.
INFORMACIÓN Y FOTOS CEDIDAS POR ALEJANDRO SCURTI.
CRIADERO DE SCURTI, CÓRDOBA - REPÚBLICA ARGENTINA.
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