


Funcionalidad
El Alano Español es un perro que se ha utilizado tradicionalmente en el agarre de ganado bravo y de montaña para sus vacunaciones, marcado y manejo en general, en la caza mayor y en la guarda de fincas y propiedades.
Carácter y temperamento
En el desarrollo de sus funciones, el Alano Español siempre ha trabajado en equipo con otros perros adultos de su mismo sexo y raza, o de otras (villanos, podencos, perros de rastro o mastines), se trata por tanto, de un moloso gregario y sociable capaz de hermanarse fácilmente con otros perros con los que convive. Tiene gran capacidad de aprendizaje y excelentes aptitudes como perro de trabajo, combinando su funcionalidad, belleza y firmeza en el trabajo con un innato afecto hacia los seres humanos. Como perro de familia es fácil de educar, muy cariñoso y paciente con los niños. Toda la serenidad de su aspecto externo se traduce internamente en un carácter noble y equilibrado.
Medidas del Alano
Alzada: Machos: 58-63 cm Hembras: 55-60 cm
Peso: Machos: 30-40 kg. Hembras: 25-35 kg.
Nota.- Entre el peso y la talla debe haber armonía, tolerándose una diferencia de 2 cm.
Actividad
Los Alanos son perros que durante sus primeros años de vida desarrollan una gran actividad física mediante carreras, juegos y choques entre ellos que alternan con momentos de total quietud.
Salud y cuidados
Es un perro que aparte de su necesidad de hacer ejercicio, no necesita cuidados especiales y goza de buena salud no conociéndose enfermedades asociadas a la raza.
Aspectos peculiares de la raza
El Alano es un perro tipo molosoide, eumétrico, de perfil recto, longilíneo, armónico y rústico. Es un animal eminentemente funcional, de estructura corredora, dotado de una gran agilidad, velocidad y resistencia, de elásticos movimientos que recuerdan a los de un felino. Braquicéfalo, con cabeza de aspecto cuadrado, cráneo ancho y fuerte y depresión naso-frontal muy marcada, hocico corto, ancho y profundo.
Historia
Originario de la península ibérica, se tienen referencias de su existencia desde el siglo XIV. Posiblemente descienda de los perros de presa traídos por los pueblos bárbaros tras la caída del imperio romano. Alcanza su esplendor durante la Edad Media hasta el siglo XIX, donde su popularidad como perro de agarre para la caza mayor y ganado lo sitúan como raza predilecta entre un gran número de ilustres personales de la historia de España, que dejaron elogiosos testimonios bibliográficos y artísticos de su importancia.
A finales del s. XIX, con la abolición de la suerte taurina "perros al toro", la raza entra en un periodo de decadencia, que se ve favorecida a posteriori por una serie de cambios en los sistemas de explotación ganadera y cinegética, así como por la influencia de razas foráneas. Afortunadamente determinados pueblos de España se mantienen fieles a sus tradiciones y continúan desarrollando con sus perros las labores de agarre de ganado vacuno tal y como hacían sus ancestros siglos atrás. En la década de los 80 se localiza el núcleo de población más importante en el área montañosa del norte denominada Encartaciones, culminando en el año 2004 con el reconocimiento oficial de la raza.
Información y fotografías cedidas por el afijo Alanos de las Tinieblas.

