


Utilidad
El Mastiff es un perro guardián sin parangón. Su casa es su castillo y no tiene tendencia al vagabundeo. No es un perro que ladre inútilmente. Pero si hay alguien que se acerque a la casa, el Mastiff estará allí discerniendo si el extraño es o no aceptable. Su sola presencia es suficiente para desalentar al más "plantao" y cumplirá con su misión de guarda sin los aspavientos propios de otras razas más agresivas pero con la necesaria eficacia. Es fascinante la gentileza que estos gigantes demuestran hacia los niños; es como si fueran conscientes de su enorme fuerza y de la fragilidad de los segundos.
Carácter y temperamento
Es el Mastiff un perro profundamente afectuoso y, a pesar de su enorme tamaño, altamente sensible. Se desvive por complacer a sus dueños y raramente necesitan una acción correctiva más allá del tono de voz pertinente. Sin embargo (y esto podría hacerse extensible a otras razas) por su presencia y carácter parece exigirnos que se le trate con dignidad y respeto. Aquel que ha visto a un Mastiff comprenderá sin necesidad de más palabras esta afirmación.
En la familia permitirá que los niños jueguen con él y sufrirá estoico sus travesuras sin ofenderse.
Medidas
Altura : Pueden sobrepasar el metro a la cruz
Peso: Pueden sobrepasar los 110 kg, siendo la raza más grande que existe
Actividad del Mastiff
No necesitan mucha actividad física, moverse a su gusto por el jardín de su casa y andar por el campo.
Salud y cuidados
Son perros que no suelen tener grandes problemas de salud, es conveniente que no estén gordos y repartirles la comida como mínimo en dos tomas para prevenir torsiones de estomago.
Esperanza de vida
El Mastiff tiene una esperanza de vida que ronda entre los 10 - 12 años.
Aspectos peculiares de la raza
Debido a su gran tamaño es indispensable en estar muy pendiente en la etapa de crecimiento de proporcionar al cachorro una alimentación de alta calidad y en cantidades suficientes para suplirle con los nutrientes necesarios, pero para que el desarrollo del cachorro sea correcto lo tenemos que mantener delgado para que toda la estructura ósea se desarrolle plenamente.
Es de notar que solamente desarrollarán todas sus cualidades y personalidad si se les permite formar parte de la familia. Una vez más, a pesar de su enorme tamaño, no son perros que deban desarrollar su vida encerrados en perreras, en cuyo caso no se obtendrá el máximo rendimiento de afecto, cariño y protección que se puede esperar formando parte del núcleo familiar.
Historia del Mastiff
Un tronco canino importante seleccionado al calor de la funcionalidad se formó en Gran Bretaña a partir del auge que, como espectáculo, alcanzaron las luchas entre perros y osos o toros, (entretenimiento muy popular en la Inglaterra a finales del siglo XVI), en la corte de la Reina Isabel I. Además de este aspecto, hay cualidades del Mastiff eran muy conocidas y apreciadas fuera de la arena. A principios del siglo XIX Sydenhan Edwards escribía en la "Cynographia Britannica": "Lo mismo que el león es comparado con el gato, así el Mastiff es comparado con el perro". El más noble de la familia se erige solitario, y las otras razas se eclipsan ante él. Su valentía no sobrepasa a su carácter y generosidad, y en fidelidad compara favorablemente con la raza más dócil.
Esta estirpe de perros de agarre intervino, sin duda, en la selección del Bulldog y también del Mastiff, efectuada en el siglo XIX. Sin embargo, la Pre-historia del Mastiff tiene su más romántica y bella referencia en la estirpe de "Lyme Hall". Esta estirpe nace con una hembra perteneciente a Sir Pearce Leigh, al que acompañó en tierras francesas, durante la batalla de Agincourt, celebrada el 25 de Octubre de 1.415. Herido de gravedad, Sir Pearce fue protegido y cuidado por la perra hasta ser trasladado a París por sus amigos, donde murió. Su cuerpo fue enviado a Inglaterra junto con la perra y una camada que ésta había dado a luz. Los descendientes de Sir Pearce continuaron criando durante siglos esta línea de perros en la mansión de Lyme Hall. Concretamente hasta el comienzo, en 1.914, de la 1ª Guerra Mundial.
Pero la historia propiamente dicha de la raza en un sentido moderno comienza cuando se establece un Registro de Orígenes fidedigno y es a partir del siglo XIX en Gran Bretaña cuando se empieza a aplicar este criterio de criar y selección y se empieza a desarrollar el Mastiff moderno que conocemos hoy día.
Información cedida por el CEMA
Fotos cedidas por el criadero West Queen Lions y el CEMA
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