


Funcionalidad
El Galgo Español es un perro que desde sus ancestros ha sido utilizado para dar alcance a diferentes animales a la carrera.
Carácter y temperamento
Pese a lo que puede parecer el Galgo Español es un animal muy tranquilo que pasa muchas horas acostado y descansando, sobre todo a partir de la adquisición de la madurez, hasta entonces es cierto que los cachorros y ejemplares jóvenes se muestran muy activos y juguetones. Una vez alcanzada la madurez son animales que necesitan un ejercicio diario, para lo cual precisan de espacios abiertos y sin grandes obstáculos, ya que las altas velocidades que pueden alcanzar en su catarsis pueden acabar con alguna lesión inesperada.
Con respecto al ser humano, el Galgo Español no tiene, podríamos decir un punto medio, con los extraños se muestra son un carácter tímido y retraído, mientras que con su amo es excesivamente cariñoso, noble y leal.
Medidas del Galgo Español
Machos de 62 a 70 cm.
Hembras de 60 a 68 cm.
El peso va a depender mucho del estado de forma y del sexo, pero puede rondar entre los 24-28 kg.
Actividad del Galgo Español
Como hemos dicho antes el galgo es un animal que aunque se muestre tranquilo durante parte del día, necesita realizar ejercicio durante un espacio de tiempo prolongado, ya que su estructura morfológica está creada para el medio fondo y por tanto necesita desarrollar tanto su sistema músculo-esquelético como el cardio- respiratorio para mantenerse en un estado de salud aceptable.
No se recomienda en absoluto que esta raza viva en espacios muy reducidos como pisos.
Salud y cuidados
Casi todos los problemas que suelen tener son fruto del ejercicio diario y competición y por tanto se centran en lesiones musculares y ligamentosas, así como problemas dérmicos sin mucha importancia. Por lo general el galgo español es un animal muy duro que soporta bien las temperaturas extremas de la estepa castellana.
Aspectos peculiares de la raza
Suelen ser animales que no tienen muchos problemas para convivir con animales de su misma raza y con otros de raza distinta, ya que salvo en contadas ocasiones, los machos adultos, pueden luchar por la dominancia. No tiene nada que ver con el Greyhound, ya que este se muestra mucho más agresivo.
En cuanto a su utilización actual, la caza de liebres a la carrera, tanto en su versión amateur como en su versión competitiva, el galgo necesita el mismo entrenamiento que un atleta de medio fondo, ya que se tendrá que batir en este tipo de esfuerzos que pueden ir de uno a más de cinco minutos a una velocidad media de 50 km/h. Los animales que no estén preparados, no sólo no serán competitivos, sino que tendrán dificultades para afrontar dichos esfuerzos.
Esperanza de vida
12 años -15 años
Historia
Se conocen tres variedades del galgo español: la de pelo liso (la más divulgada y vista en los morfológicos), la de pelo largo (casi inexistente) y la de pelo duro.
En cuanto a su origen hay varias hipótesis:
Casi seguro proviene del VERTADES Romano y éste a su vez del antiguo lebrel Egipcio.
Otra nos habla de que fueron los Celtas los que trajeron éstos galgos cuando se instalaron en la Galias y de ahí el nombre en latín "Canis Gallicus".
La tercera, según la cual desciende del Sloughi, y llegó a España con los árabes hacia el siglo IX.
Las últimas investigaciones apuntan la posibilidad de que llegaron dos ramas de perros parecidos provenientes de dos puntos diferentes (los romanos y los Celtas) y que los sucesivos cruces entre ellos a lo largo de los años podrían explicar la diferencia que existe entre los Podencos y los Galgos.
Desde el siglo I cuando el filósofo historiador Flavio Arriano, en el manual cinegéticus, describe la persecución de liebres a la carrera y su reglamentación se tiene constancia de que un galgo muy similar al galgo español era utilizado para este cometido. Es a partir del siglo XII cuando la deforestación y las ordenanzas en materia cinegética, van a encumbrar al galgo español en nuestro país como el verdadero y único protagonista de la caza de liebres. Sin embargo no es hasta principios del siglo XX cuando el galgo español se enmarca en un prisma competitivo que nos ha llevado hasta nuestros días, siendo esta competición a nivel federativo la que ha marcado la selección de la raza y la que en un principio, dada su falta de velocidad la que más perjudicó a nuestro lebrel, ya que los criadores cruzaron sus galgos españoles con greyhounds y perjudicaron gravemente a la raza. En la actualidad nuestra raza vive un momento dulce tanto en el ring a nivel morfológico como en el campo a nivel funcional, lo que está haciendo, a través del Club Nacional del Galgo Español, que cada vez se vean más ejemplares por toda la geografía española.
Información cedida por el Club Nacional del Galgo Español.
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